En corto
Un estudio del NBER con 2,7 millones de fundadores encontró que quienes crean las empresas que más crecen tienen, en promedio, 45 años. La edad que usás de excusa es, justamente, la que tienen los que más crecen.
Me acuerdo de que yo tenía 20, 21 años, iba a la Facultad de Economía y tenía un compañero de como 75.
“¡Qué viejo! ¿Para qué quiere estudiar?”, pensaba yo.
Hoy tengo 41.
Me faltan más de 30 años para llegar a la edad de mi compañero. Pero ya pasaron 20 desde la facultad, y sigo estudiando.
Hoy sé que quiero estudiar hasta el día que me muera. Porque morir, en realidad, sería vivir cada día sin aprender algo nuevo.
Ahora que lo escribo me doy cuenta de que siempre repito esa frase: “Todos los días se aprende algo nuevo.”
Qué gracioso. Oh, qué interesante. Porque me trae una creencia mía que está muy buena.
Pero bueno, retomemos lo de viejo.
Yo tenía casi 40 cuando me despidieron. La edad justa para pensar “ya estoy grande para arrancar algo nuevo”.
(Que sobre la edad tengo un dato no tan al pedo que me voló la cabeza, te lo dejo al final.)
Me despidieron y me tomé un año sabático.
Había trabajado los últimos 20 años sin parar, excepto por los 20 días de vacaciones de cada año (20 días x 20 años = 400 días de vacaciones).
Un año y un mes.
WTF.
En veinte años de laburo, todas mis vacaciones juntas no llegaban a mucho más que un año.
Ay, me asusté tanto cuando hice esa cuenta.
Y decidí que no quería volver al corporativo.
Era hora de invertir en mi crecimiento: tiempo, y también dinero. Antes creía que era todo tiempo, esfuerzo, sacrificio, cambio de mentalidad. Y nunca dinero.
Nunca poner un peso, eso sí que no.
Y ahora, a los 40, sé que el que no arriesga no gana. El que no pone guita y no invierte, no crece.
Por eso siempre digo que independizarse no es apto para blanditos.
Porque el que no se lo toma en serio y no le mete tiempo, dedicación, esfuerzo e inversión, no logra expandirse. No logra crecer.
Por suerte sé que tener 41 años es una ventaja para desarrollar una marca personal poderosa. Porque estoy mejor preparada para tomar mejores decisiones.
Si sos blandito, si no lo lográs y le echás la culpa a la edad, es todo cosa tuya.
Ahora sí, lo prometido: el dato que me voló la cabeza.
Acá me sale la corpo: el dato no lo saqué de una página de autoayuda. Viene de un estudio del NBER, la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos. Te lo dejo linkeado para el que quiera ahondar más:
Dato no tan al pedo: un estudio con datos del Censo de Estados Unidos analizó a más de 2,7 millones de fundadores de empresas. Se fijó en las empresas de mayor crecimiento, la que más crece de cada 1.000 (el 0,1% top), y encontró que quienes las fundan tienen, en promedio, 45 años. Y que un fundador de 50 tiene alrededor de 1,8 veces más probabilidades de crear una de esas empresas que uno de 30.
¡Wow! ¡Qué datazo!
A mí me parece que da para pensar mucho, ¿no?
1,8 veces más.
O sea: la edad que usás de excusa es, justamente, la que tienen los que más crecen.
Y claro, uf, si lo pienso tiene todo el sentido.
Los desastres que podría haber hecho yo fundando un negocio con menos edad. Si hasta hice la estupidez de casarme a los 23. Ay, Dios.
¿En qué hubiera estado mi cabeza a los 20 o a los 30 como para darle pelota a un negocio?
En cambio, ahora es el momento perfecto entre experiencia y juventud, diría Ricardo Arjona.
En Economía me hablaron mil veces del costo de oportunidad: lo que resignás cuando elegís otra cosa.
Mi compañero de 75 años lo tenía clarísimo.
El costo de no estudiar era mucho más alto que el de sentarse al lado de una pendeja de 20 que no tenía ni puta idea de la vida y que creía que él, con 75, era un viejo.
¿Y vos cuántos años tenés?
¿Ya estás viejo?
P.D.: Si vas a seguir poniendo la edad de excusa, tranqui: este post no era para vos. Si tenés más de 40, 20 años de carrera encima y ya decidiste que tu independencia va a funcionar, contame en qué estás.
Fuentes:
Azoulay, Jones, Kim y Miranda, “Age and High-Growth Entrepreneurship”, NBER Working Paper 24489
NBER Digest: “When It Comes to Entrepreneurs, Youth Isn’t Everything”
“Most successful entrepreneurs are older than you think” — Salon / The Conversation




